1981 nacido gay: cuarta carta
Sábado 26 de Enero
2013
Hola amigos, espero que estéis bien
Como os contaba en la tercera carta, me resultaba muy fácil
tener relaciones con chicos, siempre encontraba la forma de hacerlo, además
cuando mi radar de hombres raros saltaba, no solía confundirme. En esta ocasión
estaba en la desaparecida piscina del camping, no recuerdo bien como, pero ahí conocí
a Mustafa. Lo que si recuerdo es que para mi era un negro muy interesante (MUY
INTERESANTE). Y que además era guapo.
Como no, la conversación pronto la dirigí hacia el tema principal –¿es verdad
lo que dicen de los negros?-(y esto lo aprendí yo solito)
Antes de esta pregunta yo ya me había rozado con su tremendo
bulto (sin querer claro) discretamente mientras subía del fondo de la piscina
supuestamente con los ojos cerrados para que no se me pongan rojos.
Recuerdo que por esa época de buscona piscinera, me ponía
unas gafas de natación para ver debajo del agua a los chicos, (que golfo)
Como siempre después de comer regrese a la piscina para
bañarme y que no se me cortara la digestión y así no tener que esperar esas
fatídicas tres horas que decía mi madre, pero ahora, llevo puestas mis súper
gafas, ahí esta el negro, lo diferencio debajo del agua, me dirijo hacia el,
como el que no quiere la cosa y como sin querer le rozo el paquete al nadar
–huy perdona fue sin querer – le digo
-
no pasa nada
-
pues va a ser verdad lo que dicen de los chicos de “color”
– le digo para no ofender
-
¿el que?
-
Que la tienen grande (otra vez la burra al trigo)
-
No se ¿quieres verlo tu?-me dice mientras coge mi mano
y la pone en su enorme paquete
-
Bueno –le conteste mientras disimulaba mi excitación –
Me puse las gafas y me sumergí en el agua para ver eso que
me había costado tanto trabajo conseguir, mi primer pene extra-comunitario Una
vez estaba sumergido, el se bajo el bañador y dejo al descubierto flotando en
el agua su pene, tomo mi mano e hizo que se la tocara, a lo que ¿como no? accedí
sin objeción. Cuando saco la cabeza del agua me mira y me dice -¿Qué, te gusto?-
me encogí de hombros, a lo que el respondió tocando mi erección, poniéndose mis
gafas y sumergiéndose para vérmela a mi
como yo había hecho con el, al salir me pregunto que si yo me masturbaba, le
dije que si y me ofreció ir al baño juntos a ¿Cómo no? Masturbarnos juntos, a lo que en ese momento le digo que
no, ya que no conozco bien el sitio y me da miedo que me pillen (recordar soy
un chico de 12 años). Este día fue muy morboso pase toda la tarde con el,
jugando nos rozábamos de forma furtiva, al final, cuando cerro la piscina, nos
despedimos y me dijo donde vivía por si algún día quería visitarlo a lo que no
dije, ni si, ni no, deje la puerta abierta, ¿Por qué no? ¿Quién sabe que puede
pasar?
Si os digo la verdad de este día no recuerdo señal de
arrepentimiento ¿Por qué? Aun no lo se. Pudieron ser muchas cosas, ¿me lo tome
como un juego? , ¿Será que no pase de los límites?
PUES NO
LO SE, SINCERAMENTE

Pablo sinceramente, tus historias nose porque en cierto modo me recuerdan siempre a algo que he hecho o se me ha pasado por la cabeza
ResponderEliminarme imagino Jairo espero que todo esto te ayude de alguna manera a ti a a muchos mas que se encuentran en tu situación.
Eliminarmuchas gracias por seguir mi blog
Muchas gracias Pablo, por tu ayuda! Ahora mismo me tengo que ir Despues seguire hechando un ojo.
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