1981 nacido gay: segunda carta
Martes 22 de Enero 2013
Hola a todos
Como os contaba en mi primera carta, con 15 años me veo como
un chico al que le gusta mucho el sexo y que como soy un vicioso, al pasar las
chicas de mi me voy con chicos. Bueno chicos y no tan chicos. Durante toda mi
adolescencia voy añadiendo mas nombres a mi agenda mental de chicos (por cierto
los nombres que vallan apareciendo en mis historias son inventados ya que no
quiero sacar a nadie del armario a tirones)
A todos estos chicos los voy conociendo de forma fortuita,
otros ya estaban en mi vida, uno de mis primeros chicos es Felipe, a este chico
lo conozco la primera vez con unos 8 años en casa de una vecina, el tiene 15 o así
la verdad que nunca supe que edad tenia pero se que era mayor que yo, con esta
edad yo ya había tenido experiencias pero me voy a contar a partir de los 12,
de hecho con Felipe no tengo nada hasta años después. La primera vez que doy
con el es un día que saliendo del alguna actividad extraescolar en mi colegio,
paso por una cafetería que acababan de abrir y en la que había una maquina de
videojuegos, ahora no recuerdo el nombre del juego, cuando entro en la cafetería
me encuentro a Felipe jugando a la
maquinita y me puse a jugar con el, con cinco duros que le había cogido a mi
madre del monedero.
No recuerdo como fue, pero se que podía llegar a ser muy convincente.
Recuerdo que lo convencí para ir a ver quien de los dos la tenia mas grande (creo que ese a sido mi
truco mas utilizado durante muchos años) no se porque pero esto siempre me
funciono muy bien. A poca distancia de la cafetería había un edificio muy bonito,
con ascensor y un cuarto de contadores, que era mas grande que mi habitación. Con
este chico siempre acababa en ese edf o en otro cercano. En esa primera vez con Felipe primero nos subimos al ascensor, donde
el me dice que lo toque un poco para calentar motores, cosa que yo hago muy
agradablemente. Yo me pongo nervioso, por que se que pueden coger el ascensor y pillarnos infraganti, por lo que le digo a
el que deberíamos irnos a otro sitio, cosa a la que accede, bajamos del
ascensor y mira una puerta que hay justo a la salida del ascensor con la suerte
de estar abierta y ser un cuarto de contadores grandísimo y además se cerraba
desde dentro algo que nunca entendí. En ese cuarto le hice una de mis primeras
felaciones. Al terminar salimos, el me dice que esto nunca se repetirá (jajá
jajá) que el no es marica pero que le gusta que… y que como las tías no se lo
hacen pues se lo hago yo. Cuando llego a
mi casa me toca lo de siempre negar y como no decir que ya no se iba a repetir.
(Siempre decía lo mismo)-yo no soy así, eso no esta bien, es pecado… – a lo
sumo eso me duraba dos o tres semanas en
las que incluso intentaba conocer a alguna chica llegando a decirles que estaba
súper enamorado de ella (fuera la que fuera) solo hacia falta, que alguien me
dijera que le interesaba a la chica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario