1981 nacido gay: Decimocuarta carta
QUE NO PARE LA FIESTA
Lunes 25 de febrero 2013
Hola, buenos días ¿todo bien?
Como os contaba el verano del 99 lo pase currando en una
discoteca, mi padre se encargo de buscarme el trabajo. Yo la verdad que estaba
muy cómodo en el trabajo ya que me descubrió el mundo de la noche. Ya sabéis
que con Oscar, se había acabado todo, amistad y relación rara, además esta
vez seria para siempre. Una vez puestos al día os contare que estos meses serán
decisivos para mi vida. Ya cada vez me cuesta menos tener relaciones y no tener
sentimiento de culpa. Seguramente esto se debe a que también había conseguido
retirarme un poco de la iglesia, aunque no del todo aun.
La discoteca me daría un nuevo punto de ligoteo. Mi jefe
descubrió un día que se formaban colas demasiado largas en los baños de los
chicos, por lo que nos hacia a los recoge vasos pasarnos de cuando en cando
para controlar un poco que no se tardara mucho en los baños. Ahora, entiendo
porque la peña tardaba tanto, ya saben tema de drogas y todo eso. El caso es
que uno de los sábados que me toco vigilar los baños me di cuenta que además de
lo evidente había chicos que iban al baño por otros menesteres.
Como a eso de las tres de la madrugada fui al baño, pero
esta vez no para controlar si no para hacer mis necesidades básicas. Por allí
vi a un chico al que había visto ya en varias ocasiones a lo largo de la noche
rondando por los baños. Justo cuando me tocaba ir al baño el chico me pidió el
favor de que lo dejara entrar, que ya no podía aguantar más. Así lo hice y con asombro
para mi, me dice
que si quiero entrar, que no le importa, que yo estaba trabajando y podíamos
mear juntos. Cuando miro a mí alrededor me doy cuenta, que casualmente éramos
los únicos que estábamos esperando. Esto hizo que yo ni me lo pensara ya que
las cosas como son ¿quien se iba a negar con semejante bombón? Entramos al
baño, puso el pestillo y empecé a mear. El chico puso la copa que tenia en la
mano sobre el lavabo. Pensé, ingenuo de mi, que el esperaría a que yo
terminase, pero no fue así, se bajo la cremallera se sitúo junto a mi y empezó
a hacer sus necesidades. Como os podréis
imaginar en cuanto hizo eso a mi se me puso dura como una piedra.
-
joder, tío ¿y eso? se te puso dura tío.
-
Lo siento no te molestes. Me pasa siempre es tocármela
y se me pone dura
-
No pasa nada, mira a mi me esta pasando lo mismo ¿puedo tocártela?
-
Pero, tío yo
curro aquí ¿tu estas loco?
-
No , estoy cachondo y necesito hacer algo
Sin pedir permiso, se puso de rodillas y empezó a hacerme una de las… mas rica de mi vida pero
claro, eso no le bastaba y total yo ya estaba que me salía por todos lados, así
que hice lo propio y me baje al pilón también. Cuando para mi sorpresa, saca un
condón (muy importante chicos por favor siempre con condón) me lo puso y me pidió
que me lo tirara no era la primera vez que lo hacia pero si era la primera vez
en los baños del trabajo. No estaba muy seguro de lo que hacia, mira que si me
pillan, pensé durante unos segundos, lo que tardo en ponerme el capuchón. Cuando
lo vi apoyándose en el lavamanos y descubriéndome aquel rico culo, se me nublo la vista y deje
de usar el cerebro de arriba para poner en funcionamiento el cerebro con el que
pensamos todos los hombres. La verdad fue tanto el morbo que me dio la situación
que no tarde mucho en terminar pero es que el tampoco. Cuando terminamos, nos
dispusimos a salir del baño y ¿como no? Había una cola esperando, que casi
llegaba a la puerta de la discoteca. Evidentemente todos se sorprendieron al
ver que salíamos dos chicos del baño y empezaron los comentarios, estos fueron
cortados de raíz por mi acompañante.
-¿Qué pasa? ¿No nos podemos meter una raya o que?- todo el
mundo se quedo callado, alguno le dijo-pues la próxima vez avisa y entramos
todos jajajaja- Así conseguimos escapar de la situación. Aunque no os lo vais a
creer, pero el chico con el que había estado en el baño y que me había puesto
el culo, ahora me venia con que el no era gay y que no me fuese a confundir. A lo
que yo le conteste exactamente lo mismo, matizándole, que el había sido el que
me busco y que como se lo dijera a alguien me iba a encargar personalmente de que
no regresara a la discoteca. Cada uno se fue por su lado yo me fui para la
terraza de la disco a hacer como que trabajaba, milagrosamente nadie se había
dado cuenta de mi desaparición durante casi una hora, llegue con una caja de vasos
a la barra principal, y el compañero me pidió que lo relevara en la maquina de
fregar que ya me estaba esperando, así lo hice y seguí con mi noche de trabajo.
Este chico creo recordar que me busco varias veces más
por la discoteca pero nunca mas le hice caso. Esta discoteca me dio grandes alegrías
o si no ya veréis en las próximas historias.

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